La obra de Marcelo Acquistapace se distancia de la mayoría de las de los otros artistas nacionales por diversos motivos. Sus cuadros, de gran y mediano formato, están a medio camino entre la caricatura, el surrealismo y el infantilismo. El humor sarcástico expresado a través de símbolos icónicos del mundo de la niñez y del onírico, no logran opacar su fuerte crítica a la sociedad. Los protagonistas de sus cuadros son personajes uniformados, con caretas y narices grandes, representando situaciones típicas de los seres humanos ?civilizados?:?Todos nos ponemos máscaras para interactuar y necesitamos homogeneizarnos para sentir que formamos parte de lo mismo?,explica el artista. A su vez, al mezclar aerógrafo con pastel graso, esmalte y tinta, genera colores intensos que vibran en la tela sin perder los detalles del dibujo . Junto a las obras hay un texto que puede ser una explicación, un poema o una anécdota, el cual reafirma el concepto y aporta el punto de vista del autor.
Sin embargo, lo más particular de Acquistapace es la técnica que utiliza para pintar: la hipnosis.?Cada vez que estoy frente a un lienzo en blanco, despejo mi mente por completo hasta que las imágenes empiezan a fluir con libertad, asociadas a una idea.
Por medio de la concentración, como se trata de un estado mental esquematizado, creas obras dentro de lo que tu conciente y tu cultura produjeron en vos. Pero a través de la hipnosis en estado de vigilia, no existen prejuicios ni trabas sociales,las imágenes provienen del interior sin filtros.
Aparece el artista sin limitaciones?.